De un tiempo acá (no sé si de un tiempo allá también) vienen programándose series de televisión en las que un colaborador con algún raro don o habilidad particular ayuda a las autoridades a resolver sus casos. La gama de consejeros-genios-freaks parece ampliarse por momentos. Un genio matemático, un especialista en los gestos involuntarios de gente, un escritor de novela negra que resuelve crímenes (a lo Jessica Fletcher), o un profesor chiflado que se ayuda de sus alucinaciones para ayudar al FBI... de todo hay. Y lo que queda por llegar, claro.
